654.150.251 info@dyprad.com

Esperanza

Por  •  15 mayo, 2015 el 2:41 pm  •  0 Comentrarios

Hace mucho tiempo leí en alguna parte que el diseño no es arte, puesto que se trata de una disciplina con un propósito, una función y unos objetivos comunicativos muy claros. Quien escribió aquel artículo hacía una distinción bastante drástica entre el arte y el diseño.

Hast atal punto que, en función de la intencionalidad, alegaba que el diseño era objetivo era objetivo y el arte, subjetivo; que el Diseño dirigía mientras que el Arte, sugería.

Hablar en términos tan absolutamente antagónicos se me antojó pueril.

¿Por qué hacer distinciones?¿Quién le iba a decir a Leonardo Da Vinci que aquellos retratos, aquellas esculturas realizadas por encargo iban a ser expuestas y admiradas como obras de arte mcuhos siglos después? Si… por encarco. Es decir, con una clara intencionalidad: gustar a quien encargaba la obra.

O el cartelismo publicitario de Jules Chéret, de Toulouse Lautrec o de Gaudí, totalmente creados  para convencer y orientar sobre una ieda, sobre un objeto o sobre un espectáculo ¿Quién se atreve a decir que no eran Arte?

Yo no.

En mi opinión, no hay diferencia entre lo uno y lo otro. Es más: nacen de la misma raíz. Al final, la base de ambos es la creatividad y la comunicación a través de, en este caso, una imagen.

Prefiero perderme en los laberintos de mi cabeza cuando me encuentro en pleno proceso creativo, que malgastar un segundo en intentar a clara si lo que hago es Arte o no.

Nosotros diseñamos e ilustramos ideas. Les damos forma y les conferimos vida en cuando decidimos sacarlas de nuestra cabeza y plasmarlas en un papel, en una camiseta o en un bolso. Cada diseño tiene vida porpia y una clara intencionalidad: despertar sensaciones y emociones. ¿Arte? Quizás… Pasión, con total seguridad.

Dicen el Arte es sentimental y el Diseño claramente funcional.

Bien… nosotros nos conformamos con ser unos diseñadores muy sentimentales.

Etiquetas: ,

Acerca del autor:

 

Deje un comentario